113, es la cantidad de veces que escribí acá. Creo que siempre triste, despedidas, lamentos, malos recuerdos. Pocas veces estuve bien. Me consumí mientras la canción sonaba de fondo. Como se consume un cigarrillo en mi boca, en mi cenicero. Me destroce y aún me cuesta no hacerlo. Abri y cerré este lugar, lo cerré para que mis amigos y familia que están bien con su vida no supieran más de la mia, que necesariamente tenía que descargar en algún lugar.
Hoy no estoy sumergida en ese abismo. Me tendieron la mano, personas que pasaron por mi vida mientras yo hacía promesas para mantenerla, porque sola no podía. Luego esas personas se fueron por mis nuevas amistades. Quizá era hora que partiera tambíen. Ellas estuvieron en uno de los vagones de mi vida, del tren que yo hice y creí perder.
Ya no es así mi vida. Ahora se que respiro sin necesidad de ver correr la sangre en mis venas. Ahora sigo queriendo mandar todo a la mierda por pensar que soy solo una marioneta de los médicos que me ven 4 veces por semana. Pero no lo hago, porque me siento atada pero no a un abismo, sino a vivir en el mundo, buscando recibirme, amar, sentir, seguir llorando de trsiteza y felicidad. Antes no podía, no dormía pero vivía pesadillas a diario.
Ahora con miedo, solo quiero que esto sea un mal sueño y vivir feliz, aunque suene a utopías y no me lo crea siempre.
Julio 29- Meditaciones en Blue
Hace 2 días


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